Recarga invernal 2025-2026 en España: las reservas hídricas alcanzan su nivel más alto en años 

17 Abr 2026

Meteorología agrícola

El invierno 2025-2026 ha transformado radicalmente el panorama hídrico español. Frente a la situación de estrés que caracterizó el final del invierno anterior (con las reservas nacionales al 60,9 %) la temporada que acaba de concluir dibuja un escenario muy diferente: los embalses cierran marzo al 83,3 % de su capacidad, con 46.608 hm³ almacenados según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Un vuelco que los datos de Meteo Vision permiten explicar con precisión, tanto en sus causas pluviométricas como en sus contrastes territoriales. 

Una fachada atlántica que ha concentrado los excedentes 

Datos de precipitación, ETP y balance hídrico: Météo Vision, solución meteorológica desarrollada por Weenat.

El mapa de precipitaciones acumuladas revela de inmediato dónde ha residido el motor de este invierno excepcionalmente húmedo. Galicia encabeza de forma contundente la clasificación nacional, con medias comarcales que superan 1.000 mm en el conjunto de la comunidad y picos que alcanzan 1.997 mm en Pontevedra y 1.550 mm en A Coruña. Son valores que sitúan al noroeste peninsular entre las zonas más lluviosas de Europa occidental durante el semestre analizado. 

Cantabria (722 mm de media), el País Vasco (681 mm) y Asturias (607 mm) completan un arco noratlántico que ha actuado como gran receptor de las perturbaciones procedentes del Atlántico. Extremadura, con 621 mm de media, presenta también un balance netamente positivo, beneficiada por la trayectoria de los frentes que han recorrido la Meseta occidental. 

La precipitación media nacional se sitúa en torno a los 502 mm para la temporada. En el extremo opuesto, el mapa se aclara hasta casi el blanco sobre el sureste peninsular: algunas comarcas de Almería apenas alcanzan los 145 mm, Alicante los 154 mm y el sur de Teruel los 172 mm (apenas el 15 % de lo registrado simultáneamente en Pontevedra). 

Una evapotranspiración que penaliza el Levante incluso en invierno 

Datos de precipitación, ETP y balance hídrico: Météo Vision, solución meteorológica desarrollada por Weenat.

El mapa de evapotranspiración potencial acumulada pone en evidencia un segundo factor decisivo, a menudo subestimado en el análisis hídrico invernal: incluso en los meses más fríos del año, el sureste peninsular pierde por evaporación cantidades de agua que ningún otro territorio español alcanza. 

El gradiente es claro en la lectura del mapa. El norte cantábrico (Cantabria, Asturias, País Vasco) registra los valores de ETP más bajos del país, entre 181 y 250 mm acumulados en el semestre. En estas condiciones, casi toda el agua que cae permanece disponible para la recarga de suelos y acuíferos. 

La situación se invierte completamente en el sureste. Almería acumula hasta 443 mm de ETP durante el mismo período, Alicante 410 mm y Murcia valores medios en torno a los 367 mm. La media nacional se sitúa en 282 mm, pero este promedio no refleja la presión diferencial que soportan las regiones mediterráneas: en pleno invierno, sus suelos pierden más agua por evaporación de la que reciben en forma de lluvia en muchas comarcas. 

El balance hídrico: 61 comarcas en déficit hídrico 

Datos de precipitación, ETP y balance hídrico: Météo Vision, solución meteorológica desarrollada por Weenat.

El mapa de balance P-ETP sintetiza las dos lecturas anteriores y ofrece la imagen más nítida de la recarga real del invierno. La diagonal azul que recorre el noroeste del país contrasta con la mancha roja que se extiende sobre el Levante, Murcia y el sur de Aragón. 

El lado positivo del balance lo protagoniza, de nuevo, Galicia: con excedentes medios superiores a +800 mm por comunidad y picos que superan los +1.775 mm en Pontevedra, este territorio aborda la primavera con reservas hídricas excepcionales en el suelo y los acuíferos. Cantabria y País Vasco superan también los +430 mm de saldo medio, mientras Extremadura alcanza los +315 mm

En el extremo contrario, 61 comarcas del conjunto nacional cierran el invierno con un balance hídrico negativo. La Región de Murcia acumula una media de -122 mm, la Comunidad Valenciana de -36 mm, y las comarcas más afectadas de Almería llegan a -262 mm. También Aragón presenta zonas en déficit, con comarcas de Teruel y Zaragoza por debajo de los -145 mm. En estas regiones, el suelo ha consumido en evapotranspiración más agua de la que han aportado las precipitaciones invernales; una situación que limita estructuralmente la recarga de las capas profundas. 

Las reservas hidráulicas confirman la fotografía de Weenat 

Datos de reservas hidráulicas: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico al 31/03/2026.

Los datos de los embalses al 31 de marzo corroboran cuenca a cuenca lo que las tres cartas de Weenat ya anticipaban.

Las cuencas internas del País Vasco cierran el invierno al 100 % de su capacidad. Guadalete-Barbate alcanza el 90,7 %, las cuencas internas de Cataluña el 90,0 %, Galicia Costa el 89,3 %, Tinto, Odiel y Piedras el 89,5 % y el Cantábrico Oriental el 93,2 %. El Duero (86,8 %), el Guadiana (86,7 %), el Miño-Sil (86,1 %) y el Guadalquivir (85,9 %) presentan también niveles muy favorables de cara a la temporada agrícola. Incluso el Tajo (80,8 %) y el Ebro (83,4 %), cuencas que cerraron el invierno anterior en situación mucho más comprometida, ofrecen márgenes operativos amplios. 

El Levante, la excepción que confirma la regla 

El contraste más llamativo lo protagonizan, de forma predecible a la vista de los mapas de Weenat, las cuencas mediterráneas del sur y el este. La cuenca del Segura cierra marzo al 54,7 %, el Júcar al 67,6 % y la Cuenca Mediterránea Andaluza al 76,3 %; los tres niveles más bajos de la España peninsular. La combinación de precipitaciones escasas y evapotranspiración invernal elevada, que las cartas de Weenat cuantifican con precisión comarca a comarca, explica directamente esta brecha con el resto del territorio. 

Un punto de partida favorable, pero con condiciones 

El salto de veinte puntos en la reserva hídrica nacional respecto al cierre del invierno anterior es una buena noticia estructural para la agricultura española. Las explotaciones del norte, del suroeste y de amplias zonas de la Meseta cuentan con reservas que permiten afrontar la primavera con menor presión sobre los recursos subterráneos y los sistemas de riego

Sin embargo, la situación del Levante y del sureste recuerda que la mejora del conjunto no elimina las vulnerabilidades locales. En Murcia, Alicante, Almería y las zonas más áridas de Aragón y Teruel, la brecha entre precipitaciones invernales y evapotranspiración se mantiene abierta. Las lluvias primaverales determinarán si estas regiones logran amortiguar el déficit antes del inicio del período de máxima demanda hídrica de los cultivos. 

En este contexto, el seguimiento continuo de la humedad del suelo cobra especial relevancia. Conocer en tiempo real el estado de las reservas hídricas en parcela permite anticipar los déficits antes de que afecten a los cultivos, optimizar los volúmenes aportados y preservar unos acuíferos que, en el sureste peninsular, no han terminado de recuperarse. 

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